miércoles, 7 de junio de 2017

Reportaje de L´Humanité en Valencia: Gobiernos del Cambio

www.humanite.fr

Durante los últimos 15 días hemos tenido la oportunidad de recibir en València al periodista y filósofo Jêromé Sklaski del diario francés L´Humanité.

Jêromé se ha trasladado a España para rodar un documental acerca de los gobiernos del cambio en nuestro país. A lo largo de su primera visita a nuestra ciudad ha tenido la oportunidad de entrevistarse con representantes de movimientos sociales, cooperativas, del mundo de la cultura así como con algunos de los representantes políticos de nuestra tierra.
Con un servidor en el Fata Morgana

Para mí ha sido un lujo poder participar de este proyecto y poder poner mi granito de arena con mi visión como politólogo de los cambios que se vienen produciendo en nuestra tierra ahora que se cumplen dos años del Acuerdo del Botánico.

Con Antonio Montiel, de Podem
Por ahora os dejo algunas de las imágenes junto Jêromé Sklaski en algunos de sus mejores momentos.

Más adelante ampliaremos información.

Con David Pujals de la PAH



Con la Vicepresidenta Mónica Oltra

miércoles, 21 de octubre de 2015

Las Agencias anticorrupción y el Poder Ciudadano

 Las transformaciones que la ciudadanía que apuesta por los cambios espera de los nuevos gobiernos debiese analizarse en una nueva clave, bajo un nuevo prisma. La pulsión de cambio vivida hace unos meses con la celebración de unas elecciones autonómicas ha dado lugar a un cambio de gobiernos que deben dar forma, no sólo a cuestiones programáticas, sino afrontar valientemente las profundas transformaciones institucionales necesarias para mejorar nuestra democracia y la participación ciudadana.
Dichos cambios deben manifestarse también ahondando en una nueva institucionalidad que supere paradigmas establecidos y, aprovechando las voluntades expresadas los discursos de tantos actores que hoy son gobierno cuando hablan de reformas profundas de la Constitución, procesos constituyentes y demás, se debería dar un ejemplo empezando por nuestras autonomías y comenzar a dar pasos en ese sentido.

Buen ejemplo de ello es la apuesta por la creación de un nuevo órgano como el de la Agencia anticorrupción, antifraude o como la quieran bautizar. Para que llegue a buen puerto debería concebirse como instrumento independiente de los gobiernos y al servicio del Poder Judicial y ante todo de los ciudadanos. El encaje de esta nueva institución independiente obligaría a profundas reformas y puede ser un ejemplo a seguir más tarde en una futura reforma global de la Constitución.

No se trata de ser tan ambiciosos como para incidir en la creación de un quinto Poder dentro del modelo de Estado como sucedió por ejemplo en Ecuador con la creación del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social; para ello hace falta abrir el melón de la Constitución y orientarla hacia modelos de mayor contrapeso y control entre poderes. Pero sí sería un primer paso seguir la senda de su Comisión de Control Cívico de la Corrupción y sus atribuciones como modelo alternativo y de apoyo a los tribunales en la persecución y denuncia de los delitos de corrupción.
Dicha Comisión goza de personalidad jurídica e independencia de los gobiernos así como de autonomía económica. Sus funciones son las de, sin interferir en la función judicial, tramitar sus pedidos y poner a su disposición otros casos, y al fin y al cabo se trata de una herramienta eficaz para luchar contra la corrupción en un país, Ecuador, donde este tema era un problema grave. Además su naturaleza es cívica y viene participada y compuesta por actores de la sociedad civil.
En nuestra sociedad la corrupción también se ha convertido en un mal sistémico y por ello no es de extrañar que se realicen este tipo de propuestas. Bien fraguadas y alejadas del control político de los gobiernos, más allá de los partidos, la propuesta debe fundamentarse en los pilares de la independencia y el poder ciudadano.
Algunos ya han intentado desnaturalizar la idea, bien sea por temor a que se aireen sus trapos sucios (que también los tienen), o bien por la inercia o ignorancia de los partidos de seguir pensando que una vez se alcanza el Gobierno todo debe estar dentro del Gobierno. 

Y hacen bien quienes desde las Cortes Valencianas están defendiendo la independencia del órgano frente al Gobierno. Cometer ese error restaría toda lógica al propio organismo cuya naturaleza debe ser potenciar el control ciudadano sobre la corrupción. Nuestro sistema no necesita más corrales para partidos sino herramientas que ayuden eficazmente a perseguir y condenar a quienes desde los poderes públicos se dedican a saquearnos. La mayor responsabilidad del Gobierno actual no es tanto crear dicha Agencia, sino quedarse fuera de ella para hacerla verdaderamente útil a la Justicia y al poder ciudadano.





martes, 7 de julio de 2015

Empresas públicas para el gobierno del cambio

Que se vayan destapando entramados de posible malversación de fondos y contratos fraudulentos como el que supone la trama que acecha sobre las empresas públicas de la Diputación de Valencia es de un calado mucho mayor con respecto al sistema de lo que al parecer resulta evidente. Además resulta mucho más llamativo e interesante que todo el escándalo saltase en el momento ante unos comicios autonómicos y locales ya que son aquellos que afectan directamente a la dirección y gestión de estas entidades públicas o semipúblicas. Imelsa, Egevasa, Girsa, Vaersa y un largo listado de empresas subcontratadas representan de algún modo parte orgánica de la arquitectura del sistema institucional establecido que, a través de estas entidades procuran dar solución a servicios que se prestan en muchos municipios, bien sea para gestionar el ciclo integral del agua, la atención de los bosques o la recogida de residuos.
El sistema se dota de instrumentos válidos para la prestación de sus obligaciones. Hasta aquí, todo correcto. Dichos instrumentos han estado gestionados y dirigidos por el sistema y sus representantes y en muchas ocasiones se ha puesto el grito en el cielo por el uso partidista y ajeno al interés público que se les ha dado. Convertidos demasiadas veces en refugio para operadores y fontaneros de partido, estas empresas han contado con empleados que lejos de las funciones propias que rezan en sus contratos, han pasado a ser herramientas y útiles de la élite de los partidos. Con Imelsa el calado ha sido mayúsculo, y sobre los contratos del agua y obras vinculadas, UTE mediante, parece que también se apunta a la trama de comisiones ilegales según va desvelando la prensa.
Posibles delitos al margen, es evidente que las estructuras de partido han encontrado en estas empresas un aparato de retroalimentación para liberar cuadros estratégicos y para dar salidas «dignas» a otros cuadros cuando el poder institucional se pierde. Estas prácticas no se podrá tipificar como delito, pero cuando se plantean Gobiernos de Cambio, es evidente que se trata de una de las prácticas que por ética e higiene democrática deben cambiar. Las elecciones de mayo dieron un vuelco que, más allá del cambio de orientación política de los nuevos gobiernos, han significado un retroceso nada desdeñable para el PP, pero también para el socialista. Espacios que se pierden y cuadros que quedan en el limbo. Promesas internas que penden como la espada de Damocles con presupuestos menguados para los aparatos de los partidos; decenas de asesores que caen, alcaldes y concejales que pierden espacio de gobierno (y sus sueldos) y así y así, un sin fin de piezas imprescindibles para la fortaleza de la maquinaria de los partidos que sin la energía de cuadros entregados a full time a la actividad política gracias a su «liberación» a través de estas entidades, pueden caer en la descomposición acelerada como organizaciones ante fuerzas emergentes. Es un problema al que se enfrenta por primera vez un sistema que deja de asentarse en hegemonías bicefálicas basada en el control de dos partidos sobre la actividad política (con la muleta sindical en diversas ocasiones).
El problema lo veían venir desde hace tiempo, a la vista de los sondeos que manejaban y las maquinarias se engrasaron y programaron para el «crack» del 24 de mayo. Ahora bien, frenar en seco la tendencia a utilizar estas entidades públicas y semipúblicas como trinchera de la fontanería de partido debería ser uno de los retos más acuciantes y beneficiosos para la ciudadanía de aquellos que predican y se han puesto en serio en la labor de poner en marcha una nueva forma de hacer política, President incluído.
A la vista del naufragio, no es de extrañar que se pudiese haber programado entonces un gran desembarco de estos cuadros al refugio de estas empresas después del 24M.
Una opción inmoral pero eficaz para garantizar el latido del aparato del partido a la espera de tiempos mejores y de otra contienda electoral. Una opción que podría haber dado extraños acuerdos de contratos multimillonarios y de obscena duración en multitud de municipios para la prestación de diversos servicios. Ese desembarco debe ser abortado precisamente en estos tiempos en los que la reubicación de piezas y peones se está dando.

Dichos contratos deben ser revisados minuciosamente por los Gobiernos del Cambio donde se hayan producido y, si es preciso, revocados en busca de soluciones decentes para los ciudadanos y sus bolsillos. Las relaciones de determinados partidos con dichas empresas deberían sufrir un cambio en forma de mecanismos de control y transparencia. A modo de micro-puerta giratoria, podrían estar esperando pacientes su migaja del pastel en estas entidades un sinfín de perdedores en forma de nómina en los despachos, en los montes y en las alcantarillas para cumplir funciones muy distintas a las que recen en sus contratos. Esta forma de hacer «política» debe ser desterrada y enterrada para siempre. Acabar con estas prácticas también forma parte del cambio, no se olviden.
Publicado en Levante - EMV el ////2015

viernes, 21 de noviembre de 2014

Micro-puertas giratorias

Existen términos propios de cada época dentro de cada campo del conocimiento. En el caso de la Ciencia Política podríamos decir que uno de los términos que está de moda sería el de la puerta giratoria (revolving door), acuñado por primera vez en el Reino Unido. Sin querer entrar a una definición científica del término, la sociedad española ya ha interiorizado el concepto, y los españoles tienen claro que la puerta giratoria es el fenómeno por el que los políticos prolongan su vida en el sistema pasando de la gestión política directamente a una empresa que les garantiza un buen puesto exclusivamente debido al juego de poder establecido; un regalo o privilegio que el sistema otorga en agradecimiento a los servidores del sistema. La puerta giratoria es, bajo estos términos, una herramienta del sistema.

Pero este fenómeno, focalizado normalmente en la alta política, en los altos cargos de la Administración pública que derivan automáticamente en altos cargos de consejos de administración de empresas estratégicas (banca, energéticas, etc..) resulta mucho más común en otros ámbitos inferiores como la política local. Se trata del mismo fenómeno; el de personas que desde su actividad política local, ya sea como alcalde, concejal de gobierno o incluso desde la oposición, utilizan sus vínculos con el cargo o con las estructuras de poder de partidos para garantizarse un futuro después de la política en empresas donde la porosidad del ámbito político permite mecanismos de colocación a modo de premio por servicios prestados durante la etapa de ejercicio de servicio público. A este fenómeno lo podríamos definir como la micro-puerta giratoria.

Existe una micro élite dentro del sistema político local que comparte intereses con determinadas empresas, normalmente relacionadas con la prestación de servicios y que en ocasiones suelen contar con cierta participación pública. Esta micro élite de políticos locales comparte vasos comunicantes y ha desarrollado un sistema en red que permite la confluencia de intereses. Así, resulta habitual observar como a lo largo de nuestra democracia, numerosos cargos municipales han encontrado cobijo en estas empresas después, o incluso durante el desempeño de su actividad política. Algunos incluso suelen venir directamente de ejercer su profesión en ellas; o aún más curioso: también se da el fenómeno de que los servicios prestados a organizaciones políticas vengan recompensados con empleos en estas empresas. Así, una conexión en red entre empresas públicas o semipúblicas y representantes políticos y sus organizaciones genera un sistema donde los unos y los otros se retroalimentan para garantizar su existencia. 

El punto álgido de la relación de intereses se da por ejemplo cuando un municipio debe conceder un contrato (normalmente multimillonario) para la prestación de alguno de estos servicios. Entonces comienza el desenlace del idilio, y bajo un aura de transparencia se pueden poner en marcha mesas de contratación que dicen gozar de todas las garantías pero donde es fácil ajustar a golpe de informes técnicos y pliegos a medida el resultado final de la concesión millonaria. Una vez consumado el acto, sólo queda repartir beneficios y cumplir con los compromisos adquiridos por las partes.

De este modo no nos resultará tan extraño entender por qué vivimos rodeados de personas que curiosamente están vinculadas a ciertas organizaciones políticas y trabajan para estas empresas en un ejercicio de puesta en marcha del mecanismo de micro puerta giratoria perfecto y que tanto daña la calidad de nuestra democracia. ¿No podría limitarse el acceso a estas empresas a los cargos públicos? ¿Acaso no podría ponerse en marcha algún mecanismo que impida que se pueda saltar directamente de un espacio a otro o incluso la connivencia? 

Existen no pocas soluciones a este problema. Para empezar, propondría una incompatibilidad para que ningún cargo público pueda trabajar en estas empresas hasta pasado un tiempo prudencial entre el fin del ejercicio del poder político y de paso comenzaría a denunciar este fenómeno con la misma fuerza que la sociedad española condena el asalto de la alta política a las grandes empresas.


Gonzalo Guillén

Publicado en Levante-EMV

http://www.levante-emv.com/opinion/2014/11/19/micro-puertas-giratorias/1189854.html



jueves, 9 de mayo de 2013

"En el ADN del Partido Popular está escrito la destrucción de nuestro Estado del Bienestar" Entrevista en Radio Buñol



Debate en el programa "A micro abierto" de Radio Buñol en el que participé en representación del Partido Socialista el pasado 7 de Mayo junto a Carlos Cherri (IU) y  Jose Luis Carrascosa (IAB). 
Con el asiento vacío del representante del PP, mostrando su clara convicción democrática.

Pincha el enlace para escuchar la entrevista

martes, 30 de abril de 2013

Socialismo, Federalismo y Valencianismo. Libro sobre la nueva etapa del PSPV

http://www.libreriarayuela.com/libros/PSPV-COORDENADES-DE-PROSPERITAT/703011/978-84-616-3107-0

Ya a la venta el ensayo del compañero Rafa Soler Peñalvert "PSPV: Coordendades de Prosperitat"; un ensayo acerca de la nueva etapa que afrontamos los socialistas valencianos, ahondando en los nuevos retos, las nuevas fórmulas y las nuevas soluciones que desde el socialismo valenciano hemos puesto sobre la mesa para recuperar económica, democrática y territorialmente el País Valenciano, con clara convicción Federalista, desde la izquierda, desde el sentido común y sobretodo, desde la vocación progresista que nos hace creer que somos capaces de incidir en la sociedad para mejorarla.

El autor, economista, militante de la agrupación de Mislata y un valencianista de corazón, hace un ameno recorrido sobre estos conceptos del nuevo socialismo valenciano. He tenido la suerte de poder prologarle este libro que resume algunas inquietudes que nos unen como compañeros, desde el convencimiento de que somos los socialistas los únicos capaces de dar solución al conflicto y a la crisis democrática actual.

En breve se realizará la presentación de su libro en nuestra sede Nacional y en las comarcas. 


Prólogo del Ensayo


Ante todo quisiera agradecer encarecidamente al autor el haberme dado la oportunidad de poder prologar este interesante ensayo que describe en su contenido toda una serie de necesidades y anhelos que el socialismo valenciano encierra en la etapa en la que nos encontramos.

El presente texto pone de manifiesto, de un modo riguroso y a su vez accesible, algunas de las claves que se fraguan actualmente dentro del proyecto socialista; un proyecto que es fruto del resultado que supuso la renovación total de cuadros y orientación que se produjo hace ahora poco más de un año en el seno del partido.

La recuperación de nuestras raíces, de un programa de progreso nítidamente de izquierdas y encaminado a la recuperación económica y de profundización democrática del País Valenciano, así como la visión moderna a nivel territorial como aporte propio del socialismo valenciano al conjunto de España son los ejes que encontraremos en las siguientes páginas.

La situación de alarma social, de crisis institucional, de profunda crisis económica y de ruptura entre la ciudadanía y la política, fruto de los veinte años de hegemonía conservadora en nuestra tierra nos lleva a replantearnos el estado de las cosas desde la raíz.

El papel que debe jugar el PSPV en la salida de esta etapa oscura debe fraguarse desde el análisis riguroso, desde el sentido común y desde una toma de posición como la alternativa que haga posible la salida de esta situación donde se ha triturado nuestro sistema financiero, se ha dilapidado la economía productiva y se ha instalado la corrupción en todas las instituciones con los efectos perversos que hacia la propia democracia supone.

En este ensayo se tocan las claves que desde el socialismo valenciano se barajan para construir un proyecto creíble, sensato y que de soluciones reales a los verdaderos problemas que hoy se han instalado en nuestra tierra. Un proyecto que aúne la voluntad de todos los sectores sociales de nuestro territorio y donde se vean reflejados también los anhelos tanto de empresarios, trabajadores y clases medias que, de manera generalizada han dejado de confiar en la política y han perdido toda esperanza en la recuperación.

Por un lado, la recuperación económica basada en una apuesta por fomentar una economía productiva, competitiva, moderna e innovadora que nos permitan crecer desde todo aquello que los valencianos siempre hemos sabido hacer. Nuestra agricultura, nuestra artesanía y nuestra industria deben volver a ser motor de crecimiento frente al desmantelamiento puesto en marcha de estos sectores por parte de los conservadores, que basaron la economía de nuestro territorio en la especulación, en el enriquecimiento rápido y el espejismo de grandes inversiones ruinosas y de escaparate. Tomarse la economía en serio, sin renunciar a ningún sector apostando por la innovación para así recuperar nuestro papel exportador generando empleo de calidad, cualificado y estable.

Para ello la apuesta por resucitar nuestro sistema financiero que posibilite el flujo de crédito, en un momento donde nuestras cajas de ahorros han quebrado. Una solución que pasa por la creación de un Banco Público al servicio de la economía de los valencianos, con criterios claros de dónde debe llegar el crédito. Un giro de 180º que nunca más vuelva a poner el crédito al servicio de la economía especulativa ni de los eventos superfluos, sino orientado a que nuestro modelo económico se transforme radicalmente sobre la base de la economía productiva, la investigación y la innovación.

Por otro lado, una ambiciosa apuesta, con claro carácter valenciano, sobre el modelo territorial del Estado. La apuesta firme de los socialistas valencianos por alcanzar un Estado Federal que de una nueva configuración a las relaciones del País Valenciano con el Estado; del papel de los valencianos en el conjunto del Estado. En el presente texto se resalta el papel en política territorial que los socialistas valencianos han lanzado sobre el tapete y que ya ha llegado al seno del PSOE a nivel federal.

Una apuesta por el Federalismo Solidario que permita revisar nuestro sistema de financiación. Un sistema de financiación autonómico que se debe reformular después de 30 años en los que se ha demostrado claramente que los valencianos salimos perjudicados con el actual modelo pero también revisarlo con la búsqueda de la solidaridad territorial a través del federalismo que termine de una vez por todas con las tensiones históricas que provocan los nacionalismos rupturistas así como los nacionalistas jacobinos de la derecha española. La progresiva desaparición de las instituciones provinciales en beneficio de reforzar la autonomía de los territorios, y en definitiva reformular desde cero el papel del País Valenciano y el peso de nuestra tierra en España está en el seno del proyecto socialista valenciano que hoy trabaja para configurarse como verdadera alternativa.

Para finalizar este breve prólogo, dar la enhorabuena a Rafael Soler por su aportación teórica desde este ensayo. Un ensayo que pone de manifiesto que el proyecto que surgió después del último congreso en 2012 ha supuesto un verdadero cambio de rumbo en el socialismo valenciano y ha recuperado la esperanza en el cambio desde la izquierda para el País Valenciano.

Salud.


Gonzalo Guillén Tarín
Politólogo
Secretaría de Ideas y Programas del PSPV-PSOE


miércoles, 17 de octubre de 2012

Federalismo, territorio y proceso Constituyente

Los socialistas valencianos hemos apostado abiertamente por abrir el debate de la reforma constitucional para avanzar hacia un nuevo modelo territorial más justo con los valencianos y más solidario con el conjunto del Estado. El federalismo solidario anunciado por nuestro secretario general Ximo Puig, no deja de ser un concepto tan natural a la esencia de nuestra Constitución como lo es el Estado descentralizado que resultó del Estado de las autonomías. Ahora bien, justo en el momento en el que el modelo planteado por la Constitución atraviesa sus momentos más tensos, de nuevo el partido socialista vuelve a plantear una solución.

En el 78, muchos de nosotros no habíamos ni nacido. En aquel momento la coyuntura política se describía con tensiones que basculaban entre el activismo violento y tenaz de algunos separatismos, y la no menos violenta amenaza de algunos sectores del ejército dispuestos a cualquier maniobra en tal de garantizar la unidad de la Patria. Bajo aquel clima nació una Constitución para culminar una transición política. La Constitución del 78 no gozó de una asamblea constituyente; se fraguó en los despachos. Se redactó mediante un proceso constituyente propio de un Estado en transición a la democracia. El aporte más significativo, por lo singular de la fórmula, fue el del modelo territorial del Estado (no olvidemos que España es el único país del mundo regido bajo este modelo). El Estado Autonómico había previsto sistemas de financiación diferenciados, así como un sistema institucional bicameral, lo que daba señales inequívocas de que nacía con clara vocación federal.

Casi 35 años después de la aprobación de aquel modelo, y ante las nuevas tensiones territoriales por parte de soberanistas y de un conservadurismo jacobino que siempre ve un problema en la pluralidad de nuestro territorio, se hace imprescindible dar un paso en firme. Ante una crisis de modelo como la que hoy atravesamos, con una deslegitimación del sistema democrático, de las instituciones del Estado y con un conflicto territorial sin precedentes, debemos ser valientes y plantear soluciones que pasen por refundar el Estado recogiendo las demandas de la sociedad española de nuestro siglo. Apostar por el federalismo es culminar la labor de aquellos que idearon nuestro sistema autonómico, superando las injusticias que se han ido viendo con la práctica como son el hecho de contar con un sistema de financiación injusto, así como el aparataje institucional innecesario como las decimonónicas diputaciones provinciales; también dotando finalmente de sentido a un Senado, que nació para ser una cámara de representación territorial.

Ya no necesitamos una Constitución para culminar un proceso de transición a la democracia; hoy necesitamos una Constitución que dé solución a los problemas de nuestra sociedad. La reforma es necesaria. El cómo la hagamos también es importante. Debemos pensar en cómo canalizar las demandas de nuestra sociedad. Un proceso constituyente que se dé en un despacho de políticos, entre políticos, hoy no tiene sentido. La transición de la democracia hacia una democracia más perfecta no puede darse sin la participación ciudadana como máxima protagonista. ¿Seremos capaces de realizar un ejercicio tan profundo de madurez democrática?

Gonzalo Guillén Tarín
Politólogo. Secretaría de Ideas y Programas del PSPV-PSOE


Artículo publicado en Levante-EMV el 17 de Octubre de 2012:
http://www.levante-emv.com/opinion/2012/10/17/federalismo-territorio-proceso-constituyente/944539.html



miércoles, 7 de diciembre de 2011

Día Internacional del Voluntariado

El día 5 de Diciembre conmemoramos el Día internacional del Voluntariado. Los Socialistas, en el manifiesto de este año resaltamos que "...España, Europa y el resto del mundo ha sufrido cambios que afectan a millones de personas, rostros de mujeres, hombres y niños que gracias a la labor de las y los voluntarios han visto mejorada su calidad de vida; ella ha beneficiado a las personas vulnerables y a las que padecen situaciones de exclusión social. En muchos países, sobre todo en los que están en vías de desarrollo, las y los voluntarios han ampliado su ámbito de actuación, y han formado parte de los cambios sociales denunciando, con su labor, las situaciones de desigualdad y discriminación..."

Quiero dedicar unas líneas a este tema puesto que se trata, el voluntariado, de una esfera con la que trato y he convivido durante mucho tiempo. Son muchos los compañeros y compañeras que a lo largo de estos años han optado por dedicar una parte de su vida a la vocación de la solidaridad "sin pedir nada a cambio", y son muchas más las personas con las que he coincidido en multitud de proyectos, que provenientes de otras partes del mundo, venían a remotos lugares de la amazonía o de los pueblos costeros campesinos de la costa del pacífico Latinoamericano, a cooperar altruistamente. Es por ello que la figura del voluntario siempre me ha causado un gran respeto, pues, en ocasiones yo mismo ejercí como tal, pero últimamente tuve que encontrármelos trabajando junto a los técnicos de proyectos de cooperación o con las ONG´s para lograr que los proyectos fuesen un éxito. Dándolo todo y sin pedir nada a cambio.Son el extraño fruto del mundo capitalista, competitivo y sin rostro humano que nos regala a estas personas que parecen venidas de un mundo bien distinto al que pertenecemos. Dentro del voluntariado, mi experiencia personal me hace resaltar la labor del voluntariado internacional; ese que se levanta del sillón de su acomodado apartamento y se embarca en un proyecto en lugares donde la incidencia de los programas gubernamentales no alcanzan.

Como anecdótico quiero resaltar algunos casos: a un voluntario cooperante proveniente de Vancouver (Canadá), con el que coincidí en Quito. Venía para trabajar junto a los Montubios Manabitas (indígenas costeños ecuatorianos) en un programa social durante un mes. Tuve que visitar a los Montubios en Manabí cinco meses más tarde, y cual mi sorpresa cuando me encontré con este joven canadiense allí. Seguía involucrado en su labor cuatro meses más tarde de finalizar el proyecto y no sabía cuando volvería a su tierra ni se le veían muchas ganas de hacerlo. Compartí una semana con él en aquella provincia, yo volví a Quito, la gran ciudad, y el se quedó allí, encantado. Otro caso (y éste lo resalto desde el más profundo cariño) es el de mi colega profesional y querido amigo Alberto Ortí Morales, Técnico de Gestión de Proyectos de Cooperación, y que hoy se encuentra en República Dominicana realizando una increíble labor, y quien antes de dedicarse profesionalmente a la gestión de proyectos, dedicó, nada menos que más de un año de su vida a ser voluntario en este mismo país, a cambio de 200 dólares mensuales que le daban cobertura de alimentos y alojamiento. Realizó un estupendo trabajo como voluntario, y hoy lo continúa como técnico, al lado de quienes más lo necesitan.

Es sorprendente conocer de cerca a estas personas y trabajar con ellas, cuando descubres que existen realidades paralelas a lo cotidiano, en las que seres humanos desarrollan labores para los demás; porque la solidaridad puede ser igual de instintiva e inherente a lo humano como lo es la codicia y el egoísmo. Los voluntarios, especialmente quienes se desarraigan de este modo (desarraigo local, familiar y cultural), realizan una labor mental de abstracción de lo propio que les hace situarse en un plano donde lo ajeno y el proyecto que desarrollan están por encima de todo.

En los casos donde he tenido que trabajar con voluntarios dentro del equipo, puedo decir con toda seguridad, que ellos eran una especie de combustible inagotable para el proyecto, un ejemplo de lucha constante que sorprendía a muchos de los técnicos asalariados y expertos que dirigían algunas áreas. Una razón más para alabar su contribución a que el mundo del Tercer Sector se desarrolle, avance y siga siendo una de las pequeñas esperanzas que nos queda desde el occidente neoliberal.

A Alberto Ortí, al voluntario candiense, a los cientos de voluntarios que me he cruzado en esta vida, y a todos los que hoy brindan sus vidas a los demás, quiero dedicar este artículo, que espero que sirva para que conozcamos, desde la anécdota, un poco más sobre esta labor y estas personas.

Salud.

Gonzalo Guillén Tarín 

Consultor internacional y gestor

de proyectos de cooperación

miércoles, 11 de mayo de 2011

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER


El PSOE chivano celebra una charla protagonizada por la abogada y criminóloga Julia Hernández Vallés

ainoa garcía-pascual
Chiva

Días atrás, y con motivo de la celebración del día de la mujer trabajadora, el Partido Socialista de Chiva organizó una charla-coloquio en la que intervino la licenciada en Derecho y en Criminología Julia Hernández Vallés. Como destacó el candidato socialista a la alcaldía, Gonzalo Guillén, este día dedicado a las mujeres «no es una celebración sino una reivindicación mientras siga habiendo violencia de género. Porque la ley no soluciona el problema aunque intenta paliarlo. Por esto, el día de la mujer trabajadora se encuentra dentro de la agenda socialista», dijo.
Julia Hernández, quien ha participado también en la política del País Vasco, quiso dedicar la charla a su padre que ha fallecido recientemente y que siempre le ha apoyado. Así, hizo un recorrido a lo largo de la historia de las féminas, destacando el hecho de que la primera vez que se habló de celebrar un día dedicado especialmente a las mujeres no fue en 1911 si no en 1909, justo cuando se celebró la primera reunión de las socialistas norteamericanas. Además, también explicó las peculiaridades de la lucha de las mujeres en nuestro país donde no fue hasta 1931, durante la II República, cuando las mujeres comenzaron a tener mayor protagonismo.
Tras este recorrido histórico, la abogada expuso su experiencia propia como política en el País Vasco tras lo que se abrió un debate en el que el público pudo participar y plantear todas sus dudas sobre los temas abordados.
Al acto acudieron un gran número de mujeres, pero también de hombres, quienes se mostraron un gran interés y mucha inquietud acerca del tema.

Fuente: http://tucomarca.wordpress.com/2011/03/23/el-psoe-chivano-celebra-una-charla-protagonizada-por-la-abogada-y-criminologa-julia-hernandez-valles/#more-5594

sábado, 23 de abril de 2011

Desarrollo Responsable. Chiva donde se merece.


Cuando uno ama a su pueblo no tiene más remedio que preguntarse una y otra vez si su pueblo está donde se merece. Se pregunta dónde han colocado a Chiva quienes la han gobernado últimamente a espaldas del interés general. En el mapa de las oportunidades y el desarrollo parece que Chiva se haya quedado al margen. Y eso que las condiciones de partida no eran malas: con las ventajas e inconvenientes de su cercanía a la capital, con un término municipal de 180 km2 y una sierra inmensa que aún espera ser puesta en valor; con una posición estratégica a pocos minutos del puerto, el aeropuerto y la línea de Alta Velocidad y bien conectada con Madrid (A3) y Barcelona (A7), no tendría que haber visto pasar las oportunidades de largo. No, la verdad es que Chiva no está donde merece.

Quienes han estado al frente del municipio han dado la espalda a aquellas excelentes condiciones y se han volcado en el interés de unos pocos. Al concentrarse en el negocio próximo, han olvidado planificar el futuro. Por eso el paro sigue creciendo aquí mientras ha empezado a disminuir en los pueblos de alrededor, con muchas menos condiciones naturales.

Y es que hay dos modos de gobernar Chiva: en interés de unos pocos o en interés de la mayoría. Cuando se actúa sin un plan, cuando se esconde el Plan General de Ordenación Urbana, a fin de tener las manos libres y actuar aquí o allá favoreciendo los privilegios, recalificando suelo a voluntad y desordenado el territorio, se gobierna el plazo corto. Es lo que hemos visto estos años en Chiva: un Ayuntamiento convertido en el gestor de asuntos de los poderosos, un gobierno que sólo ve el negocio del suelo y la especulación, allí donde otros vemos un pueblo orgulloso de su identidad.
Gobernar para los vecinos es otra cosa: requiere ajustarse a un diseño de futuro como el que establece el Plan General. Un Plan que costó demasiado al pueblo de Chiva para que el actual alcalde lo meta en un cajón. Un plan que contempla un urbanismo sensato sin oscuras maniobras, con suficientes equipamientos educativos, sanitarios y de ocio. Los equipamientos públicos son el único medio que tenemos para corregir desigualdades y mantener un pueblo unido. Un plan centrado en los ciudadanos y ciudadanas y no el negocio de unos pocos.
Cuando se gobierna para todos es preciso atraer inversiones y actividades dinamizadoras del municipio, e integrarlas en aquel diseño de futuro: ecoturismo, industria, logística y distribución de mercancías, etc. Nuestra posición estratégica entre vías de comunicación, por ejemplo, permite proyectar un centro nodal de distribución de mercancías, que con seguridad crearía empleo y dinamismo económico en el pueblo. Atención también al parque industrial, que no se amplía ni moderniza técnicamente desde hace 20 años y por eso hemos visto cómo las grandes empresas pasaban de largo para ubicarse en Buñol o en Cheste. El cooperativismo local, siempre menospreciado por la derecha, es uno de los motores de nuestra economía, como podría serlo nuestra sierra si se implantaran actividades de turismo rural, en vez de destruir patrimonio como se ha estado haciendo.
Pero todo ello requiere un plan pensado para el pueblo y no para el bolsillo de nadie. Requiere otra forma de gobernar a favor de Chiva y sus vecinos. Requiere un gobierno progresista, que apueste por un desarrollo solidario y respetuoso con el medio ambiente. Un plan de dinamización y atracción de oportunidades y de empleo. Un gobierno que coloque a Chiva donde se merece.

Gonzalo Guillén Tarín
Publicado en Levante EMV. Abril de 2011
https://www.levante-emv.com/comarcas/2011/04/15/desarrollo-responsable-chiva-13069206.amp.html